Lo aprendí cuando tenía 20 años y me ha servido, generalmente criticamos con terceros lo que opinamos de lo que hacen o dicen segundos y comentamos lo negativo nunca lo positivo.
Quiero animaros a practicar que, cuando pensamos que algo está bien del prójimo, sea quien sea, sin distinción de clase, rango, jerarquía, relación, si algo te gusta sinceramente, no te lo quedes para ti, “díselo”.
Os aseguro que produce, si es sincero, un efecto impresionante de vinculación positiva hacia ti, del que recibe el comentario. Esta práctica aplicada en el entorno de la Empresa, mejora de forma notoria las RELACIONES HUMANAS.
¿Estás acostumbrado a recibir comentarios positivos individual o públicamente sobre algo que haces o dices? Seguramente la respuesta es no y si alguna vez has vivido la experiencia, de que alguien alaba algo de lo que has dicho o has hecho, posiblemente lo tienes en la memoria.
No es un invento mío, si es que queremos llamarlo de esta manera, es de Dale Carnegie, yo simplemente lo corroboro.
Sigamos caminando…..
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