En momentos de grandes problemas como es actualmente el del PARO y según parece, lo será más en el 2012, la administración ha de ser atrevida y llevar adelante iniciativas, que en tiempos normales ni nos pasarían por la cabeza.
Como aportación al problema propongo lo siguiente: Bajo la supervisión de los Sindicatos y de los equipos humanos de las Oficinas de Empleo, se crearía una lista de personas desocupadas, denominada lista “B”, en la que se inscribirían todos aquellos desocupados, dispuestos a trabajar en empresas que los necesiten, con un contrato, documento etc… mediante el cual el Empresario podría dejar de contar con el trabajador, de hoy para mañana, sin necesidad de explicación ni de indemnización y lo que es muy importante, que el trabajador agradecería al empresario, el tiempo en que ha estado ocupado, ya que las condiciones de la contratación serían conocidas.
Este trabajador vuelve de forma inmediata a formar parte de la lista “B” pero en los primeros lugares de la lista, por lo cual, puede volver a obtener un trabajo de forma muy inmediata, hecho que facilita que al rescindirse su contrato, se sienta menos molesto.
Las listas serían por especialidades, donde también se incluirían las personas dispuestas a trabajar en lo que sea. La oficina de empleo profundizaría en el conocimiento del historial profesional del candidato.
Este sistema sería transitorio mientras dure la situación actual.
Muchas empresas tienen problemas, pero muchas van y seguirán marchando bien, el empresario tiene pánico a contratar con el sistema actual, estoy convencido, de que si este sistema fuera vigente, todo y las circunstancias actuales, muchos empresas pequeñas contratarían.
Es necesario un equipo de personas de la oficina de ocupación, comprometidas con el proyecto, con actitud positiva y aptitud. Un equipo de controladores (no de la inspección de trabajo) verificarían la actitud de los Trabajadores contratados y de los Empresarios, haciendo las correcciones en los casos en que no se respete el espíritu del proyecto. La corrección sería simplemente poner al trabajador o a la empresa, fuera del proyecto.
Hemos de pensar que las Leyes han de estar al servició de la Sociedad, por ello, si el proyecto es legalmente no factible, hemos de hacer las correcciones legales transitorias que sean necesarias.
Lo contemplo lógicamente con altas en el Régimen General de la Seg. Social, y con una retribución mensual no por debajo de los 1000 €.
Hemos de poner a las Oficinas de Empleo en valor creando un equipo especial que dinamice este proyecto con los ajustes que lo mejoren.
Las administraciones que tienen las competencias, han de moverse, con esta idea o con otras, pero recordar “quien permanece quieto mengua”.
domingo, 4 de diciembre de 2011
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